
La adhesión de nuevos países a la Unión Europea (UE) siempre supone divergencias y cruces dialécticos entre los dirigentes y opiniones públicas de los países miembros. Sin embargo, la adhesión de Turquía, puede significar un nuevo nivel de confrontación dentro del marco europeo.
Pasado
Turquía desde 1923, cuando fue creada por Mustafá Kemal (Ataturk), se define como una República Secular Democrática, aclarando eso sí, una democracia imperfecta. Siendo desde entonces, las Fuerzas Armadas, garantes de esta secularidad.
Esta república, entrará en 1945 en la ONU, tras declarar la guerra al III Reich al final del conflicto (acto meramente simbólico, ya que ningún soldado turco llegó a entrar en combate). Y posteriormente, en 1952 en la OTAN.
Las reformas institucionales y económicas, así como sobre otras numerosas materias (derechos humanos, libertad de religión, torturas) se han ido realizando progresivamente, en un sistema político salpicado por numerosos Golpes de Estado por parte del ejército (debido a su protección de la secularidad sobre todo), que han hecho que estos avances, posean un avance irregular.
Problemas perennes en Turquía los hay a cientos, como en todos los lados, sin embargo los más destacables son el conflicto con Grecia y Chipre sobre el control por parte de Turquía de algunos segmentos de la isla, el nacionalismo kurdo, el terrorismo por parte del Partido de Trabajadores Kurdos (PPK), el conflicto con Armenia sobre la matanza de ciudadanos armenios en los primeros tiempos de la República, el escaso desarrollo económico de numerosas zonas y otros más.
Sin embargo, quizá lo que más haya hecho que Turquía avance, tanto en materias económicas, de derechos humanos y democráticas haya sido su vocación europeísta.
Turquía lleva ya desde hace mucho tiempo, queriendo ingresar en la UE, pero hasta 1999, cuando el Consejo de Europa, reunido en Helsinki, decide declarar a Turquía como “estado candidato para la adhesión a la Unión con los mismos criterios aplicados a otros Estados candidatos”, no comienza la verdadera carrera europeísta de Turquía para la integración.

Presente
En 1999 el partido de la Izquierda democrática, DSP, ganó las elecciones, siendo el segundo lugar para el Partido del Movimiento Nacional, MHP. Estos dos partidos formaron gobierno, en cierta medida eficaz, haciendo una reforma económica muy necesaria, instruyendo en legislación sobre Derechos Humanos, y devolviendo a Turquía una cercanía con la UE. Una serie de crisis económicas, condujo de nuevo a elecciones en 2002, llegando al poder el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), con Erdogán como líder, un partido de tendencia islámica conservadora, pero que sin embargo ha sido el mayor impulsor del proceso europeísta. Siendo el período comprendido entre 2000 y 2005, un avance agigantado de Turquía en materias económicas y avance de su sociedad, debido generalmente a la gran inversión extranjera que se produjo con el comunicado de la Conferencia de Helsinki de 1999.
En Diciembre de 2004 se inician las negociaciones de adhesión. Pero pronto aparecieron los contrarios a esta, representando las principales preocupaciones populares (inmigración, miedo hacia el Islam, e insatisfacción con la UE). Otros dijeron que Turquía no pertenece a Europa y que no debería entrar aun cumpliendo los Criterios de Copenhague, intentando además culpar de los problemas internos de la UE a esta adhesión. Debido a esto, varios gobiernos plantearon una “relación especial” en lugar de adhesión. Sin embargo ninguno ha explicado en qué consistiría tal.
Sin embargo, una vez terminado el período de gran desarrollo turco, el proceso de adhesión turco se paraliza debido principalmente a problemas internos, ya que el Partido de la Justicia y el Desarrollo, lleva a cabo unas determinadas políticas (como dejar llevar velo en las universidades) que suponen que el Fiscal del Tribunal Supremo turco, junto con el principal partido de la oposición, el Partido Republicano del Pueblo (CHP), junto con las Fuerzas Armadas, acusen al partido de Erdogan de desafiar esa secularidad, pidiendo su cierre, así como la prohibición a numerosos políticos de este, para desarrollar actividades políticas.
Sin embargo este proceso no sigue adelante, por el fallo del Tribunal a favor del AKP por un solo voto.
En 2009 el proceso europeo vendría acompañado de nuevas elecciones, en las que Abdullah Gul (AKP) es nombrado Presidente de la República, mientras que Erdogan es el Primer Ministro y el Presidente del Congreso, pertenece también al AKP, razón que numerosos detractores de la adhesión de Turquía han reflejado como un avance del islamismo en el sistema político y motivo de inestabilidad por las posibles repercusiones en las actuaciones de las Fuerzas Armadas.
Por tanto cabe preguntarnos ¿Debería Turquía ingresar en la UE?
Futuro
Los principales escoyos en el camino europeo de Turquía provienen del eje franco-alemán, actuales cabeza de espada de la UE, siendo las principales potencias económicas de esta.
Algunas razones esgrimidas por los contrarios a esta adhesión son:
- Que parte de los europeos y sus gobiernos no consideran que Turquía pertenezca a Europa, ya que Europa posee una historia común, que gira en torno al judeo-cristianismo, siendo Turquía por el contrario capital del Islam.
- Que la entrada de Turquía supondría el traslado de las fronteras europeas a una zona conflictiva. Pasaríamos a tener fronteras con Irán, Iraq o Siria, que marcaría el futuro de la UE.
- La creciente islamización en Turquía y su gobierno comulga con la doctrina musulmana, pudiendo convertirse en un gravísimo problema para la estabilidad continental.
- El desnivel de desarrollo de Turquía frente a otras naciones europeas, generaría fuerte corrientes migratorias, lo que muchos temen es que la entrada de esta en la Unión traería como consecuencia una mayor difusión del radicalismo islámico.
- Una Turquía de casi 75 millones de habitantes se convertiría en la nación más poblada de Europa, junto con Alemania. Los equilibrios realizados por la Francia en la negociación del Tratado de la Constitución, para rectificar los acuerdos de Niza, se vendrían abajo.
- El bajo desarrollo económico de Turquía concentraría una gran parte de la ayuda comunitaria sobre esta, en detrimento de otros países.
Uno de los principales problemas además de las reticencias de otros gobiernos, es que Turquía cada vez posee una mayor sensación de impotencia con respecto a Europa, ya que siente que aunque cumpla todos los Criterios de Copenhague, no será admitida. Esto hace que la población deje de creer en que esta integración sea posible, por lo que demanda al gobierno de Erdogan cada vez menos acciones para cumplir estos, siendo un círculo vicioso difícil de romper.

Sin embargo creo que todas estas tesis son desmontables y que sobre todas ellas existe un miedo a la inmigración, al avance del terrorismo islámico y la islamización de Europa:
- Sobre si Turquía es Europa decir que, las Islas Canarias, la Guayana francesa, Ceuta, Melilla y Chipre, son territorios situados en otros continentes que formar parte de la UE, ya que pertenecen a países con gran parte de su territorio en Europa. Turquía, si consideráramos el continente europeo hasta el Canal del Bósforo, poseería parte de su territorio, posiblemente la parte más desarrollada de Turquía, en Europa.
Respecto a lo de la cultura judeo-cristiana, también es cierto que si por esto fuera, otros países que posean dicha cultura podrían ser incorporados a la UE, como por ejemplo Israel.
- Sobre el traslado de fronteras, podemos observar dos beneficios claros:
La actividad diplomática y económica de Turquía se encuentra orientada más hacia Oriente que hacia Occidente, lo que supondría con la adhesión de Turquía, un avance de la economía europea en los mercados sirios, iraníes, iraquíes y de Oriente Medio. A su vez, la cercanía con estos países, podría suponer un avance por concomitancia, de los valores europeos hacia estos países. Además de dar a la UE una mayor voz en estas zonas, principales protagonistas de los conflictos internacionales, en los que la UE desgraciadamente juega un papel de segundón, por detrás de EE.UU., China y Rusia.
Además, Turquía supone un claro punto geoestratégico tanto territorial como energético, permitiéndonos no solo depender de Rusia para el abastecimiento de gas y petróleo para media Europa y que sucedan cortes energéticos como los ocurridos en años anteriores. Siendo clave Turquía para el paso de gaseoductos y oleoductos desde el Mar Caspio y sus países ribereños hasta Europa.
- Muchos achacan la creciente islamización de Turquía al Partido de la Justicia y Desarrollo y a sus políticas, sin embargo, esto también puede ser debido a un hecho totalmente distinto. El auge económico que Turquía ha sufrido durante los últimos años ha supuesto una migración de las zonas rurales a las ciudades, siendo en estas primeras donde la población es mucho más religiosa y por tanto dando la sensación de un mayor progreso de la religión. Esto también ha sucedido en otros muchos países, como por ejemplo en España durante los años 40 y parte de los 50, con las grandes migraciones rurales.
- Es cierto, Turquía posee unos 75 millones de habitantes, sin embargo, la cuestión verdadera en juego sería que por población Turquía poseería la segunda mayor representación en el Parlamento Europeo con 86 diputados, solo por debajo de Alemania, quedando por encima de Francia e Inglaterra. Esto por tanto no beneficiaría para nada a las expectativas francesas y su dominio en la actual UE.
- Cierto que Turquía puede ser un país económicamente más atrasado que otros Países Miembros, sin embargo España antes de su incorporación a la UE también poseía la misma situación que Turquía actualmente.
Con otros problemas internos como el nacionalismo kurdo, Turquía está realizando grandes avances, ya que la represión sobre ellos ha cesado, se ha abierto un canal de 24h en kurdo, y la expansión de su cultura ya no está perseguida. Así mismo el problema con Chipre y Gracia sobre la parte que domina Turquía de la isla, con sus consecuencias y restricciones contra la población greco-chipriota, es uno de los claros escollos para su integración en la UE.

Así mismo a continuación expongo las conclusiones de la Comisión Independiente sobre Turquía de la UE, publicado en Septiembre de este año:
- La decisión del Consejo Europeo de iniciar negociaciones de adhesión con Turquía en 2005 abrió el camino a la completa integración del país en la estructura europea. Desafortunadamente las declaraciones negativas de algunos líderes europeos poco después, intentaron sustituir la adhesión por otras alternativas, añadiendo obstáculos al proceso que no han hecho más que desbaratarlo. Lo que condujo a un dramático descenso del apoyo popular turco a la convergencia europea. Esto a su vez, alimento los argumentos de los escépticos. La Comisión Independiente opina que en interés de Turquía y la UE se debe apoyar desde ambos lados este proceso y tratar a Turquía con la imparcialidad y el respeto que se merece. Así como Turquía y su gobierno deben alentar a los defensores de Europa mediante un proceso de reformas dinámico, confirmando así que desea integrarse en la UE.
- La decisión del Consejo de Europa fue muy clara: el objetivo era la adhesión, no cualquier alternativa como “asociación privilegiada”. Dichos conceptos excluirían a Turquía de la capacidad de tomar decisiones políticas en Europa y ofrecería además poco valor añadido al status que esta ya posee en relación con la UE, de socio de la Unión aduanera. Ningún país adoptaría numerosas medidas reformadoras para poder adherirse a la UE si esta no fuera completa.
- Tras la era dorada de la transformación entre 2000 y 2005 Turquía ha detenido las reformas debido principalmente a problemas internos. Sin embargo estos ya han pasado, por lo que el gobierno ha redactado un nuevo programa nacional de reformas para la adhesión en l UE. Ahora debe cumplir sus promesas tanto a la UE como a los turcos, promulgando una nueva constitución, un defensor del pueblo eficaz, libertades totales de organización religiosa, cumplimiento de las libertades culturales y de expresión.
- Las conversaciones en curso entre los líderes de ambas comunidades en Chipre son la mejor y probablemente la última oportunidad para terminar con la división de la isla. Un resultado positivo no solo aportaría importantes beneficios para ambos lados, sino que también eliminaría un importante obstáculo en el proceso de adhesión de Turquía a la UE, mejorando la estabilidad de la región. El fracaso conduciría a la detención de las negociaciones de la UE con Turquía. Aunque los gobierno europeos, en concreto Grecia y Turquía, deben usar toda su influencia para que las negociaciones concluyan con éxito. Además, Turquía deberá abrir sus puertos al tráfico greco-chipriota y al mismo tiempo, la UE debería cumplir su promesa de 2004, para acabar con el aislamiento de la comunidad turco-chipriota y permitir el comercio directo con la UE.
- El AKP gobernante ha presidido el mayor progreso para los kurdos que cualquier otro gobierno turco. La cultura kurda ahora posee mayor reconocimiento, así como libertad y el gobierno comenzó a implantar un programa para erradicar la pobreza abalado por el Banco Mundial. Conceder a los kurdos el uso total de su idioma y respeto por su identidad, garantizar la igualdad real para todos los ciudadanos de Turquía, y aunar esfuerzos para superar las dificultades económicas y sociales en el sudeste, es el único modo de garantizar una estabilidad más o menos permanente dentro del país.
- La importancia de la posición geoestratégica de Turquía para Europa se resalta por su papel como centro de suministros vitales de energía desde el Mar Caspio, Asia Central y Oriente Próximo. Además Turquía posee el potencial para ofrecer a las economías europeas un acceso fácil a mercados en estados centroasiáticos. La Comisión Independiente cree que la integración completa de Turquía en Europa no provocaría más enredos de la UE en situaciones peligrosas en Oriente Medio y Sur del Caúcaso, sino que permitiría ayudar mejor a la solución de estos problemas y a proyectar estabilidad en la zona volátil.
- Durante los últimos años, la importancia de la religión en la sociedad turca ha ido en aumento y el cumplimiento de estas prácticas, así como sus fieles se han vuelto más visibles. La clase dirigente seglar percibe esa islamización progresiva instigada por el AKP. Para otros es consecuencia de la inmigración de la población rural, más religiosa que la metropolitana, a las urbes. Para la aplastante mayoría de turcos, el sistema seglar que constituye uno de los principales pilares de la República no se cuestiona, y ningún factor político relevante en Turquía apoya un estado de principios islámicos. Los defensores turcos de la UE, añaden además que, anclar el país a la UE, supondría una mejor defensa para la secularidad.
- La libertad individual de culto se garantiza desde hace mucho tiempo. Sin embargo en comunidades musulmanas secundarias y otras religiones escasas posee dificultades de tipo jurídicas en comparación con la religión mayoritaria.
- La Comisión Independiente sigue convencida de los enormes beneficios de la convergencia turca con Europa y una posible adhesión a la UE de una Turquía transformada, tanto para el país, como para la UE. Para garantizar la continuación de la transformación del país, debe conservarse la perspectiva europea. Nadie puede predecir el resultado del proceso de adhesión y si puede alcanzarse el objetivo marcado. Sin embargo, darle una oportunidad justa es un asunto de credibilidad de la UE.

Todavía queda trabajo por hacer por parte de Turquía para el total cumplimiento de los Criterios de Copenhague, sin embargo, sin el apoyo incondicional de la UE, esto será difícil de conseguir. Turquía es la única democracia islámica en el mundo. Es el laboratorio en el que se está ensayando el futuro musulmán. Sería un gran éxito el establecimiento de una democracia en un país mayoritariamente musulmán, podría ser el inicio de nuevos horizontes entre las principales civilizaciones del mundo.