martes, 19 de octubre de 2010

La idiosincrasia de los pueblos

Es bien sabido que todo pueblo o nación que se precie, posee unos estereotipos y tópicos que traspasan sus fronteras. No es raro por ejemplo que a los españoles se nos conzca extramuros como unos juerguistas que comen paella y que están abarrotando las plazas de toros casi a diario, así como por ejemplo un italiano come pizzas y pasta o un mejicano se encuentra a la sombra de un amplio sombrero típico de su país durmiendo placidamente la siesta, apoyado en una pared recubierta de cal.

Pero no son solo esterotipos lo que hace que identifiquemos a diiferentes naciones o culturas, sino también cualidades de caracter. Chulos, tacaños, coquetos, brutos, exagerados,..., muchos son los atributos que se les otorgan a diferentes pueblos y que traspasan las fronteras. Tanto que muchas veces, aunque nada tenga que ver con la realidad, terminan siendo sinónimos.

Sin embargo he de admitir que los españoles si poseen una característica que se ha manifestado al menos durante los últimos años en la sociedad. Es la pasimonia o no sé si el conformismo, aunque muchas veces pueda verse como una falta de todo lo contario, de inconformismo.
¿Te preguntarás a qué viene esta retaíla sobre las características antropológicas de las diferentes culturas y en concreto de la nacional?
Muy facil, solo tienes que alzar la vista ligeramente en el mapamundi para darte cuenta de por qué lo digo...

Francia lleva una temporada bastante ajetreada. Expulsión de ciudadanos de la Unión Europea con la connivencia de sus instituciones y del resto de países miembrosm aunque no todos mostrasen ese mutismo, huelgas generales que están comenzando a colapsar el país, escándalos de corrupción en el gobierno...

España atraviesa una situación económica no infinita, pero sí claramente peor a la del Estado galo, poseyendo unas expectativas macroeconómicas de crecimiento bastante pobre, la mayor tasa de desempleo de todos los países desarrollados y lo más importante de todo, una crisis institucional y sobre todo política que no parece que vaya a tener fin siquiera en la próxima legislatura (que muchos solo deseamos que llegue para que también pase pronto), sin olvidar por cierto la crisis económica mundial. Esta conjunción de despropósitos ha grabado a fuego la piel de la economía española,que no es más que un pequeño islote en un mar con otras muchas islas, pero que en el que todas dependen de la misma marea.

Es cierto que la actuación individual por parte de los miembros de la Unión Europea frente a la crisis económica fué el primer y más grande error de las políticas de recuperación económica. Unas políticas que han variado de un Estado miembro a otro.
Francia ha aprovechado esta coyuntura para llevar a cabo la reforma del sistema de pensiones, España, la reforma de la Ley Laboral. Bien es cierto que una medida no es en principio igual que la otra, sin embargo ambas poseen el mismo fondo. El recorte de derechos a los trabajadores, a las clases medias y bajas de la sociedad, muchas veces con la excusa de "apretarse el cinturón" y reducir gastos. Unas medidas que llevan a cabo los Estados para con el fin de disminuir el impacto de la crisis económica en estos.
Sin embargo, la reacción de los ciudadanos de ambos Estados frente al recorte de derechos que han sufrido ha sido infinitamente diferente. En España la única intentona ciudadana ha sido la realizada por unos sindicatos (que ya no sé si se podrán denominar "ciudadanos o trabajadores" debido a la gran cantidad de fondos que reciben del Estado)convocando una Huelga General el 29 de Septiembre cuyo seguimiento fué satisfactorio para todos (Sindicatos y Gobierno), excepto para los derechos de los trabajadores.
Mientras, en Francia, unos sindicatos fuertemente organizados y con una mayor conciencia social, han hecho que la ciudadanía se movilice, que se produzca una verdadera manifestación de la opinión ciudadana, un verdadero movimiento social que ha hecho ver al gobierno de Sarkozy la opinión de la calle.

No sé si la inconformidad será una de las características propias del carácter francés, pero si tengo clara una cosa. Muchas veces se echa de menos más internacionalidad en nuestra sociedad...

martes, 12 de octubre de 2010

El fin de muchos, el comienzo de pocos...


Quizá el comienzo de todo cuanto conocemos hoy en día, o al menos algo que ha configurado la historia mundial de manera taxativa, posee su origen en una fecha muy remota. A finales del siglo XV la Corona de Castilla se estaba quedando retrasada en lo que entonces se tenía como algo capital como muestra del poderío de las diferentes coronas europeas. Los portugueses aventajaban a la Corona de Castilla en la búsqueda de nuevas y más rápidas rutas hacia la India y Extremo Oriente, de donde provenían lujosas y extravagantes mercancías que hacían las delicias de reyes y nobles. Sin embargo la expansión del Imperio Otomano hacía que las rutas de tránsito de estas mercancias cayese directamente bajo su dominio y sus aliados genoveses. Por esto tanto los portugueses como los castellanos pretendían encontrar nuevas rutas hacía la India, en la que no hubiese intermediarios a los que pagar de camino. Los portugueses ya habían alcanzado el Cabo de Buena Esperanza, mientras que los castellanos se quedaban atrás en la carrera comercial.

Sería en las últimas décadas del siglo XV cuando, un hasta entonces desconocido marinero aparecería en escena. Cristobal Colón es una de esas figuras históricas rodeadas de un halo de misterio. No se sabe exactamente donde nació, aunque muchos se han intentado atribuir su “nacionalidad”, sobre todo algunos pueblos con demarcados nacionalismos como puedan ser el catalán, el gallego o el judío. Se cree que era originario de Italia, pero nunca se descbrió ningún documento escrito por él en esta lengua, mientras que sí se descubrieron otros escritos en portugues, castellano y catalán.



Primeramente, en 1483, Colón presenta este proyecto al rey de Portugal, Juan II. Cuya junta examinadora lo desestimó. Y en 1485 con la muerte de su mujer, Colón, afincado en Portugal desde que naufragase años atrás en un navío y llegase a las costas del Algarve, parte rumbo a Castilla. Allí sin contactos, sería a través de los monjes del Monasterio de La Rábida, entre los cuales se encontraba el confesor de la reina Isabel, como accedería a los monarcas.

Sin embargo no se le concedería el permiso inmediatamente para navegar hacia la India, sino que los consejeros de los monarcas “católicos”, desaconsejaron tal expedición, que unido a la campaña de Granada, hacía que las arcas del reino estuviesen casi vacías. Los reyes, sin embargo no desecharon este proyecto y finalmente se aprobaría, sin embargo el tema de la financiación de dicha expedición sería solucionado por un escribano, Luis de Santángel.
El capital necesario para emprender el viaje estaba lsito, sin embargo hacía falta lo primordial, la tripulación y los barcos. Finalmente gracias a la intercesión de Martín Alonso Pinzón, miembro de una de las familias de navegantes y corsarios que actuaban en África, se solucionó en buena medida este problema. De los noventa tripulantes que salieron en el primer viaje hacía lo que se consideraría la India, se encontraba un cántabro, Juan de la Cosa, propietario de la carabela La Gallega, que sería rebautizada como Santa María. Esta junto con otras dos naves más pequeñas, La Pinta, de Cristobal Quintero y La Santa Clara, que pasó a denominarse La Niña porque era propiedad de Juan Niño, fueron los buques destinados a la faena.


Saldrían del Puerto de Palos el 3 de Agosto de 1492, atracando en Gran Canaria durante un mes, aprovisionándose para el largo viaje. El comienzo del viaje sería apacible, pero cuando comenzó a surgir el desasosiego a partir de las ochocientas millas, surgieron los problemas de indiciplina. Finalmente el 12 de Octubre de 1492 desde la cofa de La Pinta se divisa tierra. Se avista una isla de las Bermudas hoy denominada como Watling. Posteriormente se recorrerían las costas de Cuba a la que se le bautizaría cmo Juana y la isla de Haití, bautizada como La Española. Colón realizaría otros tres viajes más siempre con la convicción de haber llegado al actual Japón, China o la India.


Es sabido por muchos de nosotros, sobre todo los españoles y en algunos lugares de latinoamérica, aunque de manera menos mayoritaria, que siempre se ha vendido el descubirmiento de América como un hito que ha marcado la historia de la humanidad. Nada fue igual después de 1492.

Sin embargo hoy desde este blog no se pretende hacer apología del nacionalismo español y de su grandeza para algunos, pues si bien es ciero, el descubrimiento de América es atribuido a la Corona de Castilla, también convendría recordar el genocidio indígena perpetrado por los sucesivos colonizadores. Toda América vió como la sangre de sus legítimos habitantes era derramada desde la actual Canadá hasta el Río de la Plata, ya fuese por Españoles, Franceses o Ingleses, seres que se consideraban superiores y con derecho a expropiar y a expoliar todo en nombre de su patria y su codicia.
Esto unido a la gran cantidad de indígenas africanos que compartirían su misma suerte durante los siglos posteriores, ya fuese como esclavos o como sacos de huesos, a lo largo de todo el continente.
Hoy quiero recordar un genocidio que superó con creces el holocausto de la Segunda Guerra Mundial, hoy quiero recordar a todas aquellas personas que murieron defendiendo sus tierras y sobre todo a sus familia, recordar a todas aquellas personas sin rostro y sin voz que sufrieron por la barbarie del desarrollo.Un desarrollo que solo unos pocos disfrutan hoy en día mientras que más y más personas a lo largo del mundo padecen.

domingo, 10 de octubre de 2010

El riesgo de elegir

Hace una semana exactamente, el Partido Socialista de Madrid (PSM) elegía a su candidato tanto para el Ayuntamiento de Madrid, como para la Presidencia de la Comunidad Autónoma. Lizabesky y Gómez. El primero con un amplio historial a sus espaldas, siendo la Secretaría de Estado para el Deporte su última ocupación, mientras que el otro se ha dedicado a ser el Secretario General del PSM durante los últimos años, tras dejar la alcaldía de Parla.


Este mes otro partido tiene sus elecciones primarias para elegir a los candidatos para múltiples municipios y la presidencia de diferentes Comunidades Autónomas. Unión Progreso y Democracia realiza también elecciones primarias.

Existe un cierto debate sobre la conveniencia de realizar estos procesos intrapartidistas. Para unos, esto es un coladero donde los “trepas” de los diferentes partidos tienen la posibilidad de alcanzar las instituciones públicas (aunque no sea la única, sino miremos los miles de cargos de confianza de Ayuntamientos, Comunidades Autónomas y gobierno de España), para otros supone un aliciente para llevar la democracia a los ciudadanos, para fomentar la participación política de estos.

Realmente la cuestión no es si deben realizarse o no estos procesos, pues toda persona que crea en unos partidos que no terminen siendo partidos de “notables o cuadros”, a la antigua (aunque quizá no tanto, véase el Partido Popular), donde el líder actúa como monarca absoluto, su designio es inmutable. Nadie puede rebatirlo. Aquí si podría aplicarse esa frase atribuida a Alfonso Guerra de “quién se mueva no sale en la foto”.
Desde mi punto de vista es totalmente sano e incluso obligatorio por parte de los partidos políticos llevar a cabo procesos de elecciones primarias. Esto viene recogido de manera indirecta en la Constitución de 1978, en su artículo 6, donde expresa que “los partidos políticos…en su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos”.
Realmente es grande la hipocresía en algunos, recurren a la Carta Magna para defender numerosos puntos de su argumentario, sin embargo cuando les toca asumir otros, no se oye ruido alguno.

Retomando el tema. Estas elecciones primarias impiden que un partido político se convierta en una maquinaria de captación y elevación de solo unos pocos establecidos en sus cúpulas directivas u órganos de dirección a llevar a cabo no una “dictadura de partido”, sino una “dictadura en el partido”. Los partidos como instituciones subvencionados de manera mayoritaria por el erario público (quizá se asombrarían si viesen el dinero que estos reciben por parte de sus tasas de afiliación y cuánto reciben por subvenciones y otros fondos estatales), son un bien común. No sería gramaticalmente correcto decir que “son de todos” como muchas veces se aplica a todo servicio o institución pública, puesto que muchos de los que leéis este blog, seguramente no os sentiríais a gusto en alguno de los partidos arriba mencionados. Sin embargo, como elementos fundamentales del funcionamiento político del Estado, siendo los principales elementos de representación de los ciudadanos, los partidos políticos posee una importancia capital, tanto funcional como institucional.
Sin embargo hemos podido ver como con el avance de los años, los partidos se han convertido en organismos cooptado res de poder, capaces de mover los hilos de la política que solo a ellos les interesan, incluso despreciando muchas veces la voz de sus propios afiliados, e incluso de los ciudadanos de a pie de calle.

Estas elecciones primarias, no solo deberían realizarse para llevar a cabo la selección de las personas que encabezarán las listas a las elecciones, sino también para los Consejos de Dirección de todos los partidos. Es un mecanismo que impediría la perpetuación de la clase política. Sin embargo, como todo en la vida, nada es perfecto.
Las primarias pueden encumbrar desde interesados en alcanzar cargos públicos, siéndoles indiferentes de conque partido lo hagan y que ideas representen, como a ineptos (todos sabemos de más de un caso). Algunos partidos proponen para ello la necesidad de avales, como puede ser el caso del Partido Socialista Español (PSOE). Sin embargo si vemos la cantidad de avales que presentaron los últimos candidatos a la Presidencia de la Comunidad Autónoma de Madrid, más de 6000, no lleva a replantearnos hasta que punto cualquier afiliado de a pie, puede reunir tal cantidad de avales, encontrándose en clara desventaja con el establishment del partido. Por tanto no sería una democracia real y efectiva, sino una ilusión en la que pocos pueden participar.

Unión Progreso y Democracia por el contrario, no necesita avales, cualquier afiliado puede proponerse como candidato. Únicamente debe superar en votos a sus compañeros (que no contrincantes, aunque muchas veces la competición se transforme en muchos partidos en luchas donde todo vale) en las elecciones. Sin embargo el riesgo de que se presenten candidatos que solo anhelan ocupar un sillón durante cuatro años puede ser mayor. Pero creo que merece la pena correr ese riesgo.



¿Son por tanto las primarias tan beneficiosas para la democracia? Yo por mi parte las defiendo claramente, sin avales, con total libertad. Solo apelo a la responsabilidad y sentido común de los afiliados a los distintos partidos que las realizan para que no se cuele de nuevo ningún Maquiavelo cejipuntiagudo.

viernes, 1 de octubre de 2010

Felicidades

No será por sucesos interesantes en la actualidad política, pero quizá este por tener menor relevancia es de destacar.
Ya son tres años lo que lleva Unión Progreso y Democracia sobre la palestra política. Tres años en los que no ha dejado de crecer su expectativa de votación, incluso pudiendo llegar a jugar un papel importantísimo en las próximas elecciones municipales y autonómicas como puede ser Madrid, donde las encuestas les dan la "llave" para mantener a Esperanza Aguirre en el poder o desalojarla del kilómetro cero.

Felicidades para todos los que creeís en este proyecto.

Y que cumplais muchos más...

lunes, 27 de septiembre de 2010

La decisión es tuya

A un  día de la primera Huelga General que se realizará en las últimas dos legislaturas, la quinta desde el comienzo de la democracia, muchos ciudadanos, y sobre todo, muchos trabajadores no tienen claro si apoyar esta o no. Yo todavía tampoco.

La Huelga General convocada por la Unión General de Trabajadores (UGT) y Comisiones Obreras (CC.OO.), los principales sindicatos españoles, posee como lema “Así, no”, una huelga convocada primeramente contra la Reforma Laboral aprobada por el Gobierno, pero que posee otras lecturas si profundizamos en varios de sus elementos.

La Reforma Laboral aprobada poseía varios puntos clave:
-    Contratos indefinidos con indemnización por despido improcedente de 33 días de salario por año trabajado como único modelo de contrato laboral indefinido, eliminando el contrato indefinido de 45 días de salario por año trabajado.
-    Una empresa puede despedir a un trabajador de forma “procedente” por motivos económicos, siempre y cuando alegue pérdidas o “disminución persistente (que no se aclara bien cuanto tiempo es) de su nivel de ingresos”.
-    Aumento de la flexibilidad interna en la empresa a través de la facilitación de reducción de jornadas, conllevando la reducción del salario del trabajador, que compensa esa pérdida salarial con parte de la prestación por desempleo. Se facilita además el descuelgue salarial por parte de las empresas.
-    Se da entrada a las Empresas de Trabajo Temporal (ETT), entidades privadas, en numeroso ámbitos, con la función de organizar, asesorar y colocar a los desempleados.

Aquí no entraremos en discusión sobre si esta Reforma Laboral es acertada o no, ese debate quizá ya pasó o incluso retorne con el tiempo. Ese es el motivo que los principales sindicatos, CC.OO. y UGT alegan para llevar a cabo esta huelga. Sin embargo esta Huelga General, se ha convertido en mucho más. Se ha convertido en un tira y afloja entre el Gobierno, los principales sindicatos, la oposición y los ciudadanos. Cuatro actores con distintos objetivos, con distintas motivaciones. La Huelga General no solo posee un frente de ataque hacia el Gobierno, sino que puede ser un arma de doble filo para los sindicatos, así como una herramienta más de desgaste hacia el Gobierno por parte de la oposición.



- Zapatero y la cohesión social:
Uno de las bondades que el Presidente ha pregonado durante sus dos legislaturas, y que por eso hasta entonces no se había llegado a una situación de Huelga General, ha sido la “cohesión y paz social”. Un diálogo constante tanto con sindicatos como con la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), patronal, que ha marcado los pasos previos a la toma de decisiones relevantes en materia laboral, aunque en la decisión final el Gobierno no hiciese mucho caso a ninguna de las dos organizaciones en lo que a medidas se refiere.
Para el Gobierno, sobre todo para Zapatero y su “cohesión social”, esta huelga significa en primera instancia un fracaso de su política de cohesión, pero sobre todo un fracaso de su política económica, ya que los datos macroeconómicos no son nada halagüeños. Sin embargo el mazazo que reciba el ejecutivo dependerá en gran medida no tanto de la gente que no acudirá a trabajar, ya que los servicios mínimos están garantizados por Ley o en su defecto, Decreto Ley, sino por el apoyo ciudadano que la huelga perciba. De la cantidad de no solo trabajadores, sino de ciudadanos de todas las edades que acudan a las manifestaciones.
De ahí que esta huelga los sindicatos no solo hayan querido implicar a trabajadores, sino a los jubilados, a las amas de casa, a los estudiantes. Un seguimiento masivo de la huelga a pie de calle confirmaría, más aún, el descrédito y la impopularidad que ha cosechado el Gobierno por la gestión de la Crisis Económica.


- Los Sindicatos y su legitimidad como actores sociales:
Es bien sabido que el boom de las “descontrataciones”, como ahora se llama a los despidos, curioso esto de la perversión del lenguaje, se produce entre enero del 2008 y los primeros cuatro meses de 2009, destruyéndose más de un millón de empleos y llegando a superar los 3.500.000 desempleados registrados por el INEM (sin contar los que se encontraban haciendo cursos, que recordemos, no se contabilizan como parados). Es ciertamente, como definirlo, inquietante que durante un período en el que se han destruido más de un millón de empleos y la sangría de trabajadores parece no tener fin, los sindicatos que decían representarlos y defenderlos no se movilizan con cierta repercusión hasta Diciembre de 2009, cuando ya quedaba poco para alcanzar los 4.000.000 de parados, bajo el lema “Que no se aprovechen de la crisis, el trabajo lo primero, por el diálogo social”. Una manifestación que los sindicatos preveían multitudinaria pero que rozó unas cuotas de participación mucho menores de las esperadas. Esta manifestación ya dejó claro una fuerte disonancia entre sindicatos, trabajadores, parados y ciudadanos. Las críticas a los sindicatos llovían desde numerosos flancos. Su legitimidad como representantes de los trabajadores estaba en entredicho.
Es sin embargo en esta huelga, cuando los sindicatos juegan, no se podría decir que el todo o nada, pero si su legitimidad como actores sociales, su capacidad como futuros interlocutores con la suficiente fuerza como para influir en las decisiones que tome el gobierno, así como en la evolución del movimiento sindical español, pues claramente esta legislatura ha estado marcada por una creciente desconfianza y pérdida de imagen por parte de los sindicatos. Todo esto unido a las cuantiosas subvenciones recibidas por parte del Gobierno, que han conferido en ciertos sectores una imagen de “vendidos”, promovida sobre todo por la derecha conservadora.
Bien es sabido que si la convocatoria es un estrepitoso fracaso no habrá dimisiones a la vista, ningún español que ocupe cargo relevante y fracase en el intento lo hace, sin embargo el liderazgo de Cándido Mendez e Ignacio Fernandez Toxo quedaría en entredicho.

- La oposición y la huelga:
Ha sido claramente visible, sobre todo durante esta última legislatura la falta de ideas que posee el principal partido de la oposición en cuanto a iniciativas legislativas y reformas laborales (que no beneficien a un claro sector del binomio capital-trabajo, claro está), quizá porque parte de estas ya se estaban llevando a cabo por parte del Gobierno, espoleado por los indicadores económicos internacionales, la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Es un tema interesante de reflexión, el cómo un Gobierno deja de lado su programa político para con los ciudadanos que lo eligieron (aunque indirectamente) por un programa político a favor de los organismos económicos internacionales, aunque estos, directamente no tengan nada que ver, aparentemente, con la continuidad del mandato. Sin embargo lo dejaremos para otro día.
El Partido Popular (PP) no apoya la huelga públicamente, eso dicen sus dirigentes de cara al ciudadano, esgrimiendo que “es perjudicial para el país que la recuperación económica se detenga en plena crisis”. Así por ejemplo Alicia Camacho la define como: “el principio del fin de Zapatero y Montilla” apartándose de esta y mostrando la Huelga General en todo caso, como una revuelta de la izquierda contra el Gobierno socialista y sus políticas, donde ellos no participan directamente, pero se frotan las manos porque el seguimientos sea generalizado
Cuanto mayor desgaste sufra el Gobierno de Zapatero, sobre todo si es por las bases a las que dice representar, mejor para Rajoy y los suyos. Un equipo que aún en la peor crisis económica de la historia de la democracia española, no es capaz de mostrar una imagen de alternativa clara y eficaz frente al “desgobierno” que sufre la nación.

Por otro lado Izquierda Unida (IU) se posiciona claramente a favor de esta Huelga General como organización, mientras que otros partidos tales como Convergencia i Unió (CiU) que entiende la huelga aunque no la comparte (claro ellos ayudaron a aprobar la Reforma Laboral), el Partido Nacionalista Vasco (PNV) que anda enredado en asuntos de casa entre los que destacan los tejemanejes de favores para volver a la Lehendakaritza así como con la resolución del conflicto vasco y su “Alderdi Eguna” y Unión Progreso y Democracia (UPyD) que deja al libre albedrío de sus seguidores el secundar esta huelga o no.



- Los ciudadanos y su derecho a la huelga:
Está recogido en la Constitución Española que cada ciudadano posee el derecho fundamental de huelga, siendo este tanto activo, es decir, a realizarla cuando crea conveniente, como pasivo, a trabajar cuando la huelga sea convocada. Por lo que sería importante matizar que la vulneración del derecho de huelga tanto imponiendo la realización de esta, como impidiéndolo sería un acto en contra de los derechos que emanan directamente de la Constitución de 1978, que aunque sea imperfecta, ¿Qué no lo es?, es la única que tenemos por el momento. Por eso desde aquí el respeto de los ciudadanos que deseen secundar la Huelga al derecho que tienen otros ciudadanos de no secundarla.



Los ciudadanos, ¡Hay los ciudadanos….! ¡Esa masa en que los partidos se sumergen en épocas electorales para no volver a bañarse en cuatro años! Ya he comentado anteriormente que el triunfo real de la Huelga General de mañana no se verá en la cantidad de comercios cerrados, que aunque visiblemente importante, manejable, pues cada institución dará la cifra que más le convenga, sino en el apoyo popular que las manifestaciones de las distintas provincias obtengan de los ciudadanos de toda clase. A ello se han dedicado los sindicatos durante los últimos días, a arengar a todas las clases sociales, a todas las edades para que se movilicen. Desde actores a jubilados, desde estudiantes a profesores, desde funcionarios a obreros. Todo apoyo cuenta ya que una participación y seguimiento de la Huelga escasos, debilitarían la posición de estos de forma considerable y fortalecería, o al menos desgastaría poco más, la imagen del ejecutivo.

Es aquí cuando entra en conflicto mi decisión sobre secundar o no la huelga. Tengo dos opciones a priori como ciudadano/a, el de apoyar a unos sindicatos que tanto yo como otros tantos miles de ciudadanos creemos que solo nos representan cuando representan los intereses de los trabajadores (sus trabajadores internos para ser más exactos) o no acudir a esa huelga por estar en desacuerdo con estos, pero que a vistas afuera sería un asentimiento a las políticas de un Gobierno que dícese socialista, pero que de socialista solo veo en él las siglas del partido que lo encumbró al poder. Una dicotomía claramente difícil. Apoyo a unos malos sindicatos o apoyo, no explícita pero sí tácitamente, a un Gobierno todavía peor…

Quizá deba ir a la manifestación, pero a una manifestación encabezada por ciudadanos, ciudadanos trabajadores y ciudadanos que hayan perdido su trabajo, con una pancarta que diga: “No al empleo precario, a unos sindicatos peores y al recorte de derechos por parte del peor de los Gobiernos”.
Lo meditaré con la almohada.



Firmado:

Un ciudadano asqueado como tú

sábado, 25 de septiembre de 2010

EQUO

Que el sistema político español se encuentra colapsado, no es noticia para nadie. Que la clase política que nos gobierna, así como la principal oposición a esta, no son capaces de innovar y plantear una salida a los principales problemas que posee España es más que sabido.
La partitocracia creada por los dos grandes partidos (PP y PSOE), ya comenzó a agrietarse en 2007, con la aparición de nuevas formaciones políticas que pretendían y pretenden realizar las reformas necesarias en el sistema político español para regenerar un sistema que muestra herrumbre en muchas de sus instituciones, cuando no se huele la podredumbre de otras.

Si en Septiembre de 2007 se creía que el espectro de representación política en nuestro sistema político no poseía espacio para un partido más, como fuese Unión Progreso y Democracia (UPyD), el cual ha demostrado en apenas dos años y medio con un diputado en el Parlamento Vasco, una diputada en el Congreso y un Eurodiputado que sí existía ese espacio electoral, es ahora en Septiembre de 2010 y a menos de 2 años de las próximas elecciones generales y 8 meses de elecciones autonómicas y municipales, cuando aparece una nueva formación política que hace de nuevo plantearnos esa pregunta.

¿Existe realmente espacio para otro partido?
Seguramente PP, PSOE e IU dirían que no, prueba de ello es lo que dijeron los dos primeros con el surgimiento de UPyD, y el tercero, que en algunos puntos programáticos ha coincidido con la formación magenta, que no presentó objeción alguna entonces (quizá porque su electorado no se sentiría atraído por el programa de este partido), puede presentar las suyas ahora, ya que perder parte del electorado con un sentimiento más “ecologista” o en pro del medio ambiente que pudo haber votado en las últimas elecciones a la formación dirigida por Cayo Lara no sería beneficioso para una formación que pretende retomar las cuotas de poder que ha tenido en legislaturas anteriores.



¿Qué es EQUO?
Según lo que se puede leer en el manifiesto de esta nueva formación política encabezada por Juan López de Uralde, ex director de Greenpeace, se define a sí mismo como un “movimiento sociopolítico” que tiene como principales fines enfrentarse “a los grandes desafíos de nuestro tiempo”.


En el mensaje  que podemos encontrar en el manifiesto de EQUO, quedan claro ya muchos aspectos de la nueva formación. Vemos el punto de vista, claramente marcado por un discurso ecologista y a favor del desarrollo sostenible, de esta nueva formación.
Este manifiesto apunta como una de las causas de su nacimiento, el descontento de muchos ciudadanos con unos partidos políticos que han hecho del modelo capitalista-consumista su eje de actuación en detrimento de unas políticas destinadas a preservar el medio natural y los recursos de España. Añadido a una crisis económica que ha hecho que se tomen “medidas encaminadas a recortar derechos laborales y debilitar el sistema de protección social, que tanta lucha necesitaron para ser instaurados, para dar satisfacción a los intereses y demandas de los llamados mercados financieros”.

EQUO aboga por tanto por un modelo de desarrollo económico sostenible y una sociedad más equitativa.
En las líneas de ese documento pueden leerse objetivos tales como “la responsabilidad para con las personas y la sociedad, con los animales y con las generaciones futuras; el equilibrio en las relaciones con la naturaleza; la equidad entendida como igualdad de oportunidades y protección social; la solidaridad entre las personas, los pueblos y las generaciones; el ahorro, la mesura y la eficiencia en el uso de los recursos; la democracia participativa y prospectiva; el pacifismo activo”, un ideario altamente idealista con un guiño hacia el ciudadano concienciado con las causas sociales, el medio ambiente y críticos con el modelo productivo actual.
Leyendo entre líneas el manifiesto de esta nueva formación, podemos ver como deja entrever que sus objetivos solo pueden ser cumplidos de manera sino global, al menos, de manera conjunta a través de la Unión Europea. Que están dispuestos no solo a plantar batalla a los partidos nacionales, sino a jugársela también en Europa.
Así esta manifiesto también deja entrever algunos guiños a las naciones culturales que conforman ya no tanto Europa, sino España, al reconocer estas en el propio manifiesto, de forma tácita aunque no expresa. ¿Un guiño a aquellos nacionalistas que puedan sentir la necesidad de cambiar el sentido de su voto en las próximas autonómicas y municipales?
EQUO se postula como esa vía necesaria para llevar a cabo el cambio que necesita la sociedad española.

“Su crisis, nuestras protestas”, con esta frase se da título dentro del manifiesto a los principales puntos ideológicos de esta nueva formación. Un título que ya usó Susan George, vicepresidenta de ATTAC en Francia. Quizá sea de este y otros movimientos sociales de donde se nutra tanto ideológica, humana, como electoralmente este nuevo partido.

¿Unos verdes a la española?
Hasta ahora gran parte del movimiento ecologista se encontraba representado en el Congreso de los Diputados a través de los diputados de Izquierda Unida, o por la formación de Iniciativa per Catalunya Verds (ICV) ya que ambas poseían un programa claramente marcado hacia esta tendencia, incluso apoyado por organizaciones ecologistas de renombre.
Sin embargo parece ser que los ecologistas, o al menos dicen serlo, veremos lo que sucede con el tiempo, quieren tener su propio espacio electoral y no servir de pretexto a otras formaciones políticas para la obtención de votos.

No es el primer movimiento social que decide dar el paso a la política, UPyD nació de manera similar. Quizá el relevo generacional de partidos en nuestro país, o al menos una configuración política distinta haya comenzado, justo,  cuando muchos creen que una etapa de la historia española debería cerrarse para comenzar otra.

Será interesante seguir la evolución de esta nueva formación así como su comportamiento electoral. No le quitaremos ojo.

“Para creer que la economía puede crecer infinitamente en un sistema finito hay que ser un loco o un economista”.
                                                                                                              Kenneth Boulding

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Un poco de historia....

Hoy es un día clave para la historia, un día en que el sistema de valores predominante desde el sistema feudal comenzó a cambiar. El 21 de Septiembre de 1792 se proclama la I República Francesa, con la destitución de Luis XVI como monarca. No es que fuera una república idílica, ni mucho menos. Robespierre Sin embargo el idilio “republicano” sería breve, ya que tras 12 años de República, Napoleón Bonaparte instauraría el I Imperio Francés.

El absolutismo fue visto como un modelo político que era posible cambiar, algo que no tenía por qué ser permanente, la semilla del liberalismo crecía y comenzaba a extender sus ramas por toda Europa….