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sábado, 13 de noviembre de 2010

Vergüenza ajena. Crónica de una manifestación.

Me da realmente pena ver en un acto tan democrático como ha sido la Manifestación por la Independencia del Sáhara, en cuya cabecera se encontraban representantes de todo el espectro ideológico político (desde los líderes sindicales Toxo y Méndez, Cayo Lara, Rosa Díez, González Pons) e incluso personas del mundo del cine (como Javier Bardem y su madre o Eduardo Noriega), como un grupo de incivilizados que ya no sé ni cómo denominarlos, a mitad de la marcha, han comenzado a increpar a los que nos manifestábamos tras la pancarta de UPyD.

Han sido momentos de tensión, donde seguridad de la organización saharaui ha intentado mediar y contener a este grupo por varias veces, sin que esto sirviera para nada.

La manifestación había comenzado tranquilamente. Los simpatizantes de UPyD que nos manifestábamos portábamos banderas de plástico con la bandera saharaui y el lema de “Sahara Libertad”. La pancarta portada por simpatizantes y afiliados del partido tenía como principal lema “Por la Libertad y la Independencia del Sáhara”. Así también portábamos una bandera de la Comunidad Autónoma de Madrid y otra de España (constitucional), representando a ciudadanos españoles que están en contra de las políticas marroquís y españolas sobre el Sáhara Occidental.



Sin embargo a mitad de recorrido un grupo de personas, principalmente adultos que pasaban la mitad de siglo, han comenzado a increpar al grupo de manifestantes al grito de fascistas y asesinos y diciéndonos que “íbamos a provocar”. Inmediatamente a ese pequeño grupo se le han unido cuatro chavales que no tendrían los 25 años y con una apariencia de extrema izquierda, encarándose con los simpatizantes que estábamos más próximos. Los simpatizantes más cercanos nos acercamos a ellos para hablar y exponerles los motivos por los que nos manifestábamos, así como que no éramos fascistas y mucho menos asesinos.
Sin embargo en ese intento de diálogo el ambiente se caldeó todavía más cuando un bastón por parte de los increpantes, salió por encima del corro que se había montado, con la intención de agredir a un simpatizante de UPyD y acto seguido el lanzamiento de un petardo de bastante potencia sonora, dentro del grupo de manifestantes. Esto hizo que los ánimos subieran de tono, pero que con la intermediación de otros afiliados en la disputa verbal se retoma el rumbo de la marcha.

Visto el panorama y que encararse con ellos no iba a servir de nada, pues no atendían a razones, ignoramos a estas “personas” (si pueden calificarse como tales) y proseguimos la manifestación en medio de una incredulidad manifiesta. En una manifestación a la que van partidos políticos, movimientos cívicos y ciudadanos a expresar su rechazo a las acciones que está llevando a cabo el Gobierno marroquí sobre el territorio saharaui, la principal preocupación de estas personas es increpar e insultar a unos ciudadanos que ejercen su derecho a manifestarse en la vía pública por un tema que supuestamente a ellos mismos también les preocupa y con argumentos sin razón ninguna. Es increíble.
Un poco más adelante se vuelve a vivir una situación un tanto tensa cuando el grupo de chavales, más numeroso ahora, se para a escasos metros delante de la pancarta y comienzan con consignas del tipo “fuera fascistas de la manifestación”, momento en que el grupo de manifestantes de UPyD comienza a entonar la consigna de “Sahara, Libertad, Polisario vencerá” o “Libertad”, dando un claro ejemplo de lucha contra la intolerancia de esta gentuza.


Prosiguiendo el recorrido el grupo que comenzó a increparnos se fue haciendo más grande, e incluso algunas veces han intentado tirar al suelo la pancarta que portaban los manifestantes de UPyD al suelo. Todo esto, siempre, con la cara cubierta. Loable su valentía…

Durante el resto del recorrido la situación se normalizó medianamente, ya que solo algunas voces de vez en cuando nos increpaban con gritos de nuevo de terroristas, asesinos, fascistas y oportunistas.

Con estas llegamos a Sol, donde Toxo, Méndez y los Bardem hablaron desde el escenario situado cerca de la C/Mayor y C/Arenal. Los manifestantes de UPyD entre la multitud escucha las palabras de los representantes políticos, sindicales y saharauis portando todavía su pancarta. Finaliza el acto con un fuerte “Viva el Sáhara Libre” que todos arengamos, y la multitud comienza a disolverse.
Al rato Rosa Díez que se había encontrado durante toda la manifestación en la pancarta de cabecera con las figuras más destacadas de la manifestación, viene a saludar a los afiliados y simpatizantes. Es cuando por detrás nuestra aparecen banderas de izquierda anticapitalistas que nos comienzan a increpar (acababan de llegar por la C/Carretas yendo bastante detrás de nosotros en la manifestación) y muchos del grupo anterior que nos increpó durante la manifestación y que se iban de retirada, se unieron.
Rosa y muchos otros afiliados se enfrentaron a ellos a través del diálogo o el grito de “Libertad”, mientras que estas personas seguían a lo suyo. Fascistas por aquí, terroristas por allá.

Finalmente y viendo que aquello no tenía solución abandonamos Sol con un amargo sabor de boca. No comprendíamos como estas personas podían ser tan dogmáticas, tan sectarias, tan intolerantes, cuando los son los que muchas veces, su autocalifican como los primeros y únicos que defienden las libertades de las personas, como los que luchan contra el fascismo.
Permitidme que os diga, que los únicos fascistas que vi esta mañana, iban disfrazados de Red Skin y antisistemas.

No quiero generalizar el comportamiento de estos grupos con la acción de un puñado de personas, no sería justo. Conozco a muchos antifascistas y anti-sistemas y aunque puede que no coincidamos en muchas posturas políticas, en otras sí, la tolerancia y el respeto hacia el otro es siempre una premisa.

Los medios de comunicación apenas han reseñado la noticia. Solo el Mundo posee una breve reseña sobre lo ocurrido. En esta reseña destacar que ni las fuerzas de seguridad nos han protegido ni apartado del lugar donde comenzó el enfrentamiento, ni había ikurriñas entre ese grupo de increpadores, que yo viese, como indica la nota de prensa. Si portaban una el grupo posterior nuestro a la manifestación, pero con los que ha existido un trato cordial y respetuoso.

Lo que realmente me preocupa de este episodio es el odio que muchos de ellos destilaban por nosotros, por el Otro, unos chavales que en su mayoría no han conocido ni de lejos el franquismo, ni muchos tienen una mínima idea de lo que UPyD defiende y ha hecho por el Sáhara Occidental.
Dicen que la ignorancia es atrevida, y no hay más que ver esta escena.

Para solucionar el problema de estos ignorantes e intolerantes, personas que no poseen un ápice de valores democráticos y de convivencia en sus arterias dejo, un poquito de información, que aunque no lo creáis, leer no mata señores míos.
Aquí podéis ver todo lo que UPyD en sus 3 años de vida ha hecho por el Sáhara Occidental.

Mi repulsa contra todo acto violento, y más para la imposicón de una ideología o la vulneración de los derechos de otras personas. Quizá algún día comprendan que si el Estado, que posee el monopolio de la violencia, quisiese ser fascista, asesino y terrorista, sus reivindicaciones violentas a pie de calle se acababan muy pronto. Así como mi felicitación a los manifestantes que mantuvieron la camla y la cordura frente a los insultos y calumnias. Eso es dar ejemplo y desacreditar a los violentos. Enhorabuena.

”El elemento más violento de la sociedad es la ignorancia.”
Emma Goldman, anarquista lituana.

viernes, 12 de noviembre de 2010

La responsabilidad irresponsable

Estos últimos días la problemática del conflicto saharaui se ha acrecentado con la desmantelación del campamento Agdaym Izik saharaui por parte del Gobierno marroquí a través de su ejército y parte de la población. El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero sabía de la desmantelación por la fuerza de este campamento y acorde con su política de “apaciguamiento” sobre Marruecos durante la legislatura y media que llevamos, dejó hacer a este a su antojo. ¿Por qué?

El Conflicto Saharaui: ¿Responsabilidad Española?
La historia del conflicto saharaui comienza en 1884, en la Conferencia de Berlín, cuando el territorio del Sáhara Occidental es concedido a España en el reparto de tierras africanas por las potencias colonizadoras Europeas.  Posteriormente se le agregaría el territorio de Ifni en 1920 para en 1969 ser devuelto este a Marruecos.  En 1957 el Sáhara Occidental se configuraría como una provincia española, apareciendo como tal en muchos de los libros de texto que algunos de los lectores utilizasen en su infancia.
El proceso descolonizador había comenzado por todo el globo a finales del siglo XVIII, siendo la independencia de las 13 colonias americanas considerada por muchos autores como la primera descolonización, aunque no pacífica ni gestionada políticamente. Siendo en 1967 cuando la ONU plantea la descolonización del Sáhara Occidental a España. Sin embargo la disputa entre Marruecos, Mauritania y Argelia sobre el territorio saharaui paraliza el proceso.

El Frente Polisario, sucesor del Movimiento de Liberación Nacional del Sáhara creado en 1960 y que desaparecería en 1970 debido a la represión franquista en la zona, se crearía en el 1973 con el propósito de alcanzar la independencia del territorio saharaui bajo dominio español declarando un alto el fuego a principios de los años 90.
Su lucha comienza como guerra de guerrillas, la primera organizada en el desierto y a gran escala. Sin embargo la situación varía cuando el 16 de Octubre de 1975 el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya expresa que Marruecos no tiene ningún derecho histórico sobre el territorio saharaui, en todo caso Mauritania de la siguiente manera:

“Los materiales e información presentadas al Tribunal muestran la existencia, en el momento de la colonización española, de vínculos jurídicos de vasallaje entre el Sultán de Marruecos y algunas de las tribus que viven en el territorio del Sáhara Occidental. Igualmente, muestran la existencia de derechos, incluidos derechos sobre la tierra, que constituyen vínculos jurídicos entre la entidad mauritana, tal como la entiende el Tribunal, y el territorio del Sáhara Occidental. De otro lado, la conclusión del Tribunal es que los materiales e información presentadas a él no establecen ningún vínculo de soberanía territorial entre el territorio del Sahara Occidental y el reino de Marruecos o la entidad mauritana. Por tanto, el Tribunal concluye que no ha encontrado vínculos jurídicos de tal naturaleza que puedan afectar a la aplicación de la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General a la descolonización del Sáhara Occidental y, en particular, al principio del autodeterminación a través de la libre y genuina expresión de la voluntad de los pueblos del territorio…”

Esto suponía un serio revés para los planes de la dinastía alauí para su proyecto de Gran Marruecos, por lo que el 6 de Noviembre de 1975, cuando la crisis política en España se acrecienta por el estado de salud del dictador, se produce la denominada “Marcha Verde”. Una columna de 350.000 ciudadanos y 25.000 soldados que orquestados por Hassan II, intentan aprovechar la debilidad española para anexionarse el territorio saharaui. Esta quedaría tras el campo de minas que el contingente militar español desplegaría por la frontera, muchas de las cuales todavía siguen bajo tierra mutilando y asesinado a civiles inocentes. Sería el 14 de Noviembre de 1975, cuando Franco se encontraba ya incapacitado para ejercer el poder en la dictadura, cuando se firman los Acuerdos de Madrid, una Declaración de Principios de Marruecos, España y Mauritania sobre el Sáhara Occidental, un tratado internacional que constaba de varios anexos secretos.


El precio de la cesión de la soberanía sobre el territorio del Sáhara Occidental fue la entrega a Marruecos, sin compensación alguna, de todas las instalaciones para la explotación y exportación de fosfatos, así como el 65% de las acciones de la empresa Fos Bu Craa, que explotaba el preciado mineral (el resto quedaba en manos del Instituto Nacional de Industria español). Por su parte, Marruecos convino en permitir que 800 barcos españoles faenasen durante 20 años en las condiciones que tenían en 1975... Jurídicamente, se acordaba la delimitación de las aguas españolas en el Atlántico occidental. Por lo que incumbe al plano político, Rabat se comprometía a renunciar a la reivindicación de Ceuta y Melilla. Sin embargo, vemos que nada de esto se ha cumplido. Una vez más las potencias o Estados más potentes despedazan a las colonias para extraerlas hasta el último tuétano de vida o utilizarlas de marionetas en sus intereses nacionales.

En esta Declaración se crea una administración conjunta del territorio saharaui compuesta por Mauritania, Marruecos, España (hasta el 28 de Febrero de 1976, cuando abandonaría toda responsabilidad sobre este territorio). Apenas un mes después, las Naciones Unidas a través de la Resolución 3458B  determina el derecho de autodeterminación del Sáhara Occidental, otorgando a España a “como potencia administradora, y con el Comité Especial encargado de examinar la situación con respecto a la aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales, adopte las medidas necesarias para la supervisión del acto de libre determinación”. Siendo por tanto responsabilidad de España en materia de Derecho Internacional establecer las condiciones necesarias para la realización del referéndum de autodeterminación.

En 1975 la ONU reconocerá al Frente Polisario como organización y en 1976 se proclama la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) desde Tifariti, territorio no controlado por Marruecos. Siendo reconocido como Estado por 85 Estados, la mayoría sudamericanos o africanos.

En 1979 Mauritania, único Estado con derecho a reclamar la soberanía sobre ciertos territorios del Sáhara Occidental, rechaza su derecho a ejercer esta reclamación, pero esta nueva parte de la RASD no es reconocida por Marruecos que se la anexiona.
Desde entonces, el Sáhara Occidental es un territorio controlado de facto pero no de iure por Marruecos.

En 2002 el Sáhara Occidental continuaría en la lista de territorios pendientes de descolonizar de la ONU.



Las hemorragias de la tierra.
Eduardo Galeano en su libro “Las venas abiertas de América Latina” nos cuenta como las potencias Europeas (Estados del núcleo o centro en la teoría del Sistema-Mundo de Emmanuel Wallerstein) se aprovecha de los territorios de ultramar (de la periferia en esta misma teoría), permitiendo que Europa, y sobre todo Reino Unido lleven a cabo el proceso de acumulación de capital necesario para desarrollar la Revolución Industrial.

Desde la Transición española el problema del Sáhara Occidental ha estado presente en la sociedad española, aunque cada día por desgracia más escondido. Este ha ido pasando desapercibido hasta que la situación se ha vuelto incontrolable y Marruecos quiere su parte del pastel. Ya hemos visto como los Acuerdos de Madrid poseían un trasfondo económico que no querían que se supiese, pero solo en relación a los fosfatos. Y como podremos pensar muchos: pobre de aquel país pobre que posea petróleo, pues los carroñeros extraerán hasta la última gota haciendo del desarrollo de unos, el subdesarrollo de otros.
Es bien conocida la existencia de importantes bolsas de petróleo, casi todas ellas se encuentran en la zona ocupada de Marruecos y explotada por empresas internacionales sin que la RASD pueda hacer nada por evitarlo, así como numerosos yacimientos de fosfatos, sobre los que el gobierno de Marruecos guarda un hermético silencio. Este podría ser un capítulo más de “Las venas abiertas de América Latina” de Galeano si el Sáhara Occidental se encontrase al otro lado del “charco”.



¿Debe la Seguridad Nacional condicionar el Derecho Internacional?
Este pregunta seguro que hace que nuestra mente se traslade a Afganistán o a Irak, conflictos armados, el primero acorde a resoluciones de la ONU, mientras que el segundo, una clara vulneración del Derecho Internacional, como guerras en nombre de la Seguridad Nacional o Guerras Preventivas en el caso de la segunda. Muchos ciudadanos claramente contrarios a ambas. Pero no solo en Irak España practica esta estrategia de vulnerar o ignorar el derecho internacional “por la Seguridad Nacional”.

Los intereses de Marruecos en el Sáhara Occidental quedan claros, pero ¿Y los de España?
Como decía, desde la Transición este problema ha pasado desapercibido en la opinión pública española, así como en su clase política. Solo pequeñas formaciones políticas como IU en un principio (aunque luego perdiera bastante fuerza en este conflicto) y UPyD, desde su creación en Septiembre de 2007 han apoyado de forma clara el derecho de autodeterminación del Sáhara Occidental.
¿Pero y los grandes partidos? El PP como descendiente de aquellos mismos que firmaron los Acuerdos de Madrid, así como el PSOE con su actitud apaciguadora sobre Marruecos dejan de lado el problema.
Nuestro país, que se considera por su Presidente del Gobierno un adalid en lo que a defensa de derechos humanos respecta y al diálogo con otras civilizaciones, ignora casi por completo el problema, incluso no hemos reconocido a la RASD como Estado.

Un ejemplo claro es que sabiendo que la desmantelación por la fuerza del campamento del lunes pasado iba a realizarse,  Zapatero mandó a su Ministra de Asuntos Exteriores a América Latina, a visitar la rodilla del señor Morales. El Presidente ha tenido que mandar a posteriori al anterior Ministro de Asuntos Exteriores a Argelia a mediar en el conflicto (¿Para qué le destituyó entonces? ¿Recompensa para Trinidad por su derrota en Madrid?).



A mi juicio España, al menos actualmente el Gobierno, no apoya decididamente la autodeterminación del Sáhara por dos motivos fundamentales:
-    Parte de la energía que consumimos en España proviene de Marruecos a través de gaseoductos, por lo que en una isla energética como es nuestro país, un corte del suministro gasístico por parte de Marruecos supondría apagones en gran parte de la península.
-    El terrorismo internacional. Al-Qaeda asentada en el Magreb, se está convirtiendo en fuente de acciones terroristas en la zona del sahel. Claro ejemplo de ello es el secuestro de los cooperantes españoles en Noviembre de 2009. Un Sáhara Occidental independiente, con una fuerza militar escasa, en un territorio mayoritariamente desértico y por tanto, difícilmente controlable sería una “cesión de territorio” al terrorismo internacional. Frente a la potencia armamentística marroquí y al control férreo de la monarquía alauí sobre su territorio, que no permitiría que esto sucediese.

Estos dos pretextos son a mi juicio los principales problemas que afectan a la capacidad o mejor dicho, responsabilidad internacional que posee España para con el Sáhara Occidental.
Menos mal que la economía verde de Zapatero, y la Alianza de Civilizaciones solucionarán estos problemas (aunque no creo que a corto plazo).

Hasta entonces los saharauis seguirán sufriendo bajo el régimen marroquí. Desde España debemos dejar clara una cuestión importante tanto a nuestros dirigentes como a la Comunidad Internacional:

Sáhara Libre

domingo, 10 de octubre de 2010

El riesgo de elegir

Hace una semana exactamente, el Partido Socialista de Madrid (PSM) elegía a su candidato tanto para el Ayuntamiento de Madrid, como para la Presidencia de la Comunidad Autónoma. Lizabesky y Gómez. El primero con un amplio historial a sus espaldas, siendo la Secretaría de Estado para el Deporte su última ocupación, mientras que el otro se ha dedicado a ser el Secretario General del PSM durante los últimos años, tras dejar la alcaldía de Parla.


Este mes otro partido tiene sus elecciones primarias para elegir a los candidatos para múltiples municipios y la presidencia de diferentes Comunidades Autónomas. Unión Progreso y Democracia realiza también elecciones primarias.

Existe un cierto debate sobre la conveniencia de realizar estos procesos intrapartidistas. Para unos, esto es un coladero donde los “trepas” de los diferentes partidos tienen la posibilidad de alcanzar las instituciones públicas (aunque no sea la única, sino miremos los miles de cargos de confianza de Ayuntamientos, Comunidades Autónomas y gobierno de España), para otros supone un aliciente para llevar la democracia a los ciudadanos, para fomentar la participación política de estos.

Realmente la cuestión no es si deben realizarse o no estos procesos, pues toda persona que crea en unos partidos que no terminen siendo partidos de “notables o cuadros”, a la antigua (aunque quizá no tanto, véase el Partido Popular), donde el líder actúa como monarca absoluto, su designio es inmutable. Nadie puede rebatirlo. Aquí si podría aplicarse esa frase atribuida a Alfonso Guerra de “quién se mueva no sale en la foto”.
Desde mi punto de vista es totalmente sano e incluso obligatorio por parte de los partidos políticos llevar a cabo procesos de elecciones primarias. Esto viene recogido de manera indirecta en la Constitución de 1978, en su artículo 6, donde expresa que “los partidos políticos…en su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos”.
Realmente es grande la hipocresía en algunos, recurren a la Carta Magna para defender numerosos puntos de su argumentario, sin embargo cuando les toca asumir otros, no se oye ruido alguno.

Retomando el tema. Estas elecciones primarias impiden que un partido político se convierta en una maquinaria de captación y elevación de solo unos pocos establecidos en sus cúpulas directivas u órganos de dirección a llevar a cabo no una “dictadura de partido”, sino una “dictadura en el partido”. Los partidos como instituciones subvencionados de manera mayoritaria por el erario público (quizá se asombrarían si viesen el dinero que estos reciben por parte de sus tasas de afiliación y cuánto reciben por subvenciones y otros fondos estatales), son un bien común. No sería gramaticalmente correcto decir que “son de todos” como muchas veces se aplica a todo servicio o institución pública, puesto que muchos de los que leéis este blog, seguramente no os sentiríais a gusto en alguno de los partidos arriba mencionados. Sin embargo, como elementos fundamentales del funcionamiento político del Estado, siendo los principales elementos de representación de los ciudadanos, los partidos políticos posee una importancia capital, tanto funcional como institucional.
Sin embargo hemos podido ver como con el avance de los años, los partidos se han convertido en organismos cooptado res de poder, capaces de mover los hilos de la política que solo a ellos les interesan, incluso despreciando muchas veces la voz de sus propios afiliados, e incluso de los ciudadanos de a pie de calle.

Estas elecciones primarias, no solo deberían realizarse para llevar a cabo la selección de las personas que encabezarán las listas a las elecciones, sino también para los Consejos de Dirección de todos los partidos. Es un mecanismo que impediría la perpetuación de la clase política. Sin embargo, como todo en la vida, nada es perfecto.
Las primarias pueden encumbrar desde interesados en alcanzar cargos públicos, siéndoles indiferentes de conque partido lo hagan y que ideas representen, como a ineptos (todos sabemos de más de un caso). Algunos partidos proponen para ello la necesidad de avales, como puede ser el caso del Partido Socialista Español (PSOE). Sin embargo si vemos la cantidad de avales que presentaron los últimos candidatos a la Presidencia de la Comunidad Autónoma de Madrid, más de 6000, no lleva a replantearnos hasta que punto cualquier afiliado de a pie, puede reunir tal cantidad de avales, encontrándose en clara desventaja con el establishment del partido. Por tanto no sería una democracia real y efectiva, sino una ilusión en la que pocos pueden participar.

Unión Progreso y Democracia por el contrario, no necesita avales, cualquier afiliado puede proponerse como candidato. Únicamente debe superar en votos a sus compañeros (que no contrincantes, aunque muchas veces la competición se transforme en muchos partidos en luchas donde todo vale) en las elecciones. Sin embargo el riesgo de que se presenten candidatos que solo anhelan ocupar un sillón durante cuatro años puede ser mayor. Pero creo que merece la pena correr ese riesgo.



¿Son por tanto las primarias tan beneficiosas para la democracia? Yo por mi parte las defiendo claramente, sin avales, con total libertad. Solo apelo a la responsabilidad y sentido común de los afiliados a los distintos partidos que las realizan para que no se cuele de nuevo ningún Maquiavelo cejipuntiagudo.

viernes, 1 de octubre de 2010

Felicidades

No será por sucesos interesantes en la actualidad política, pero quizá este por tener menor relevancia es de destacar.
Ya son tres años lo que lleva Unión Progreso y Democracia sobre la palestra política. Tres años en los que no ha dejado de crecer su expectativa de votación, incluso pudiendo llegar a jugar un papel importantísimo en las próximas elecciones municipales y autonómicas como puede ser Madrid, donde las encuestas les dan la "llave" para mantener a Esperanza Aguirre en el poder o desalojarla del kilómetro cero.

Felicidades para todos los que creeís en este proyecto.

Y que cumplais muchos más...

lunes, 27 de septiembre de 2010

La decisión es tuya

A un  día de la primera Huelga General que se realizará en las últimas dos legislaturas, la quinta desde el comienzo de la democracia, muchos ciudadanos, y sobre todo, muchos trabajadores no tienen claro si apoyar esta o no. Yo todavía tampoco.

La Huelga General convocada por la Unión General de Trabajadores (UGT) y Comisiones Obreras (CC.OO.), los principales sindicatos españoles, posee como lema “Así, no”, una huelga convocada primeramente contra la Reforma Laboral aprobada por el Gobierno, pero que posee otras lecturas si profundizamos en varios de sus elementos.

La Reforma Laboral aprobada poseía varios puntos clave:
-    Contratos indefinidos con indemnización por despido improcedente de 33 días de salario por año trabajado como único modelo de contrato laboral indefinido, eliminando el contrato indefinido de 45 días de salario por año trabajado.
-    Una empresa puede despedir a un trabajador de forma “procedente” por motivos económicos, siempre y cuando alegue pérdidas o “disminución persistente (que no se aclara bien cuanto tiempo es) de su nivel de ingresos”.
-    Aumento de la flexibilidad interna en la empresa a través de la facilitación de reducción de jornadas, conllevando la reducción del salario del trabajador, que compensa esa pérdida salarial con parte de la prestación por desempleo. Se facilita además el descuelgue salarial por parte de las empresas.
-    Se da entrada a las Empresas de Trabajo Temporal (ETT), entidades privadas, en numeroso ámbitos, con la función de organizar, asesorar y colocar a los desempleados.

Aquí no entraremos en discusión sobre si esta Reforma Laboral es acertada o no, ese debate quizá ya pasó o incluso retorne con el tiempo. Ese es el motivo que los principales sindicatos, CC.OO. y UGT alegan para llevar a cabo esta huelga. Sin embargo esta Huelga General, se ha convertido en mucho más. Se ha convertido en un tira y afloja entre el Gobierno, los principales sindicatos, la oposición y los ciudadanos. Cuatro actores con distintos objetivos, con distintas motivaciones. La Huelga General no solo posee un frente de ataque hacia el Gobierno, sino que puede ser un arma de doble filo para los sindicatos, así como una herramienta más de desgaste hacia el Gobierno por parte de la oposición.



- Zapatero y la cohesión social:
Uno de las bondades que el Presidente ha pregonado durante sus dos legislaturas, y que por eso hasta entonces no se había llegado a una situación de Huelga General, ha sido la “cohesión y paz social”. Un diálogo constante tanto con sindicatos como con la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), patronal, que ha marcado los pasos previos a la toma de decisiones relevantes en materia laboral, aunque en la decisión final el Gobierno no hiciese mucho caso a ninguna de las dos organizaciones en lo que a medidas se refiere.
Para el Gobierno, sobre todo para Zapatero y su “cohesión social”, esta huelga significa en primera instancia un fracaso de su política de cohesión, pero sobre todo un fracaso de su política económica, ya que los datos macroeconómicos no son nada halagüeños. Sin embargo el mazazo que reciba el ejecutivo dependerá en gran medida no tanto de la gente que no acudirá a trabajar, ya que los servicios mínimos están garantizados por Ley o en su defecto, Decreto Ley, sino por el apoyo ciudadano que la huelga perciba. De la cantidad de no solo trabajadores, sino de ciudadanos de todas las edades que acudan a las manifestaciones.
De ahí que esta huelga los sindicatos no solo hayan querido implicar a trabajadores, sino a los jubilados, a las amas de casa, a los estudiantes. Un seguimiento masivo de la huelga a pie de calle confirmaría, más aún, el descrédito y la impopularidad que ha cosechado el Gobierno por la gestión de la Crisis Económica.


- Los Sindicatos y su legitimidad como actores sociales:
Es bien sabido que el boom de las “descontrataciones”, como ahora se llama a los despidos, curioso esto de la perversión del lenguaje, se produce entre enero del 2008 y los primeros cuatro meses de 2009, destruyéndose más de un millón de empleos y llegando a superar los 3.500.000 desempleados registrados por el INEM (sin contar los que se encontraban haciendo cursos, que recordemos, no se contabilizan como parados). Es ciertamente, como definirlo, inquietante que durante un período en el que se han destruido más de un millón de empleos y la sangría de trabajadores parece no tener fin, los sindicatos que decían representarlos y defenderlos no se movilizan con cierta repercusión hasta Diciembre de 2009, cuando ya quedaba poco para alcanzar los 4.000.000 de parados, bajo el lema “Que no se aprovechen de la crisis, el trabajo lo primero, por el diálogo social”. Una manifestación que los sindicatos preveían multitudinaria pero que rozó unas cuotas de participación mucho menores de las esperadas. Esta manifestación ya dejó claro una fuerte disonancia entre sindicatos, trabajadores, parados y ciudadanos. Las críticas a los sindicatos llovían desde numerosos flancos. Su legitimidad como representantes de los trabajadores estaba en entredicho.
Es sin embargo en esta huelga, cuando los sindicatos juegan, no se podría decir que el todo o nada, pero si su legitimidad como actores sociales, su capacidad como futuros interlocutores con la suficiente fuerza como para influir en las decisiones que tome el gobierno, así como en la evolución del movimiento sindical español, pues claramente esta legislatura ha estado marcada por una creciente desconfianza y pérdida de imagen por parte de los sindicatos. Todo esto unido a las cuantiosas subvenciones recibidas por parte del Gobierno, que han conferido en ciertos sectores una imagen de “vendidos”, promovida sobre todo por la derecha conservadora.
Bien es sabido que si la convocatoria es un estrepitoso fracaso no habrá dimisiones a la vista, ningún español que ocupe cargo relevante y fracase en el intento lo hace, sin embargo el liderazgo de Cándido Mendez e Ignacio Fernandez Toxo quedaría en entredicho.

- La oposición y la huelga:
Ha sido claramente visible, sobre todo durante esta última legislatura la falta de ideas que posee el principal partido de la oposición en cuanto a iniciativas legislativas y reformas laborales (que no beneficien a un claro sector del binomio capital-trabajo, claro está), quizá porque parte de estas ya se estaban llevando a cabo por parte del Gobierno, espoleado por los indicadores económicos internacionales, la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Es un tema interesante de reflexión, el cómo un Gobierno deja de lado su programa político para con los ciudadanos que lo eligieron (aunque indirectamente) por un programa político a favor de los organismos económicos internacionales, aunque estos, directamente no tengan nada que ver, aparentemente, con la continuidad del mandato. Sin embargo lo dejaremos para otro día.
El Partido Popular (PP) no apoya la huelga públicamente, eso dicen sus dirigentes de cara al ciudadano, esgrimiendo que “es perjudicial para el país que la recuperación económica se detenga en plena crisis”. Así por ejemplo Alicia Camacho la define como: “el principio del fin de Zapatero y Montilla” apartándose de esta y mostrando la Huelga General en todo caso, como una revuelta de la izquierda contra el Gobierno socialista y sus políticas, donde ellos no participan directamente, pero se frotan las manos porque el seguimientos sea generalizado
Cuanto mayor desgaste sufra el Gobierno de Zapatero, sobre todo si es por las bases a las que dice representar, mejor para Rajoy y los suyos. Un equipo que aún en la peor crisis económica de la historia de la democracia española, no es capaz de mostrar una imagen de alternativa clara y eficaz frente al “desgobierno” que sufre la nación.

Por otro lado Izquierda Unida (IU) se posiciona claramente a favor de esta Huelga General como organización, mientras que otros partidos tales como Convergencia i Unió (CiU) que entiende la huelga aunque no la comparte (claro ellos ayudaron a aprobar la Reforma Laboral), el Partido Nacionalista Vasco (PNV) que anda enredado en asuntos de casa entre los que destacan los tejemanejes de favores para volver a la Lehendakaritza así como con la resolución del conflicto vasco y su “Alderdi Eguna” y Unión Progreso y Democracia (UPyD) que deja al libre albedrío de sus seguidores el secundar esta huelga o no.



- Los ciudadanos y su derecho a la huelga:
Está recogido en la Constitución Española que cada ciudadano posee el derecho fundamental de huelga, siendo este tanto activo, es decir, a realizarla cuando crea conveniente, como pasivo, a trabajar cuando la huelga sea convocada. Por lo que sería importante matizar que la vulneración del derecho de huelga tanto imponiendo la realización de esta, como impidiéndolo sería un acto en contra de los derechos que emanan directamente de la Constitución de 1978, que aunque sea imperfecta, ¿Qué no lo es?, es la única que tenemos por el momento. Por eso desde aquí el respeto de los ciudadanos que deseen secundar la Huelga al derecho que tienen otros ciudadanos de no secundarla.



Los ciudadanos, ¡Hay los ciudadanos….! ¡Esa masa en que los partidos se sumergen en épocas electorales para no volver a bañarse en cuatro años! Ya he comentado anteriormente que el triunfo real de la Huelga General de mañana no se verá en la cantidad de comercios cerrados, que aunque visiblemente importante, manejable, pues cada institución dará la cifra que más le convenga, sino en el apoyo popular que las manifestaciones de las distintas provincias obtengan de los ciudadanos de toda clase. A ello se han dedicado los sindicatos durante los últimos días, a arengar a todas las clases sociales, a todas las edades para que se movilicen. Desde actores a jubilados, desde estudiantes a profesores, desde funcionarios a obreros. Todo apoyo cuenta ya que una participación y seguimiento de la Huelga escasos, debilitarían la posición de estos de forma considerable y fortalecería, o al menos desgastaría poco más, la imagen del ejecutivo.

Es aquí cuando entra en conflicto mi decisión sobre secundar o no la huelga. Tengo dos opciones a priori como ciudadano/a, el de apoyar a unos sindicatos que tanto yo como otros tantos miles de ciudadanos creemos que solo nos representan cuando representan los intereses de los trabajadores (sus trabajadores internos para ser más exactos) o no acudir a esa huelga por estar en desacuerdo con estos, pero que a vistas afuera sería un asentimiento a las políticas de un Gobierno que dícese socialista, pero que de socialista solo veo en él las siglas del partido que lo encumbró al poder. Una dicotomía claramente difícil. Apoyo a unos malos sindicatos o apoyo, no explícita pero sí tácitamente, a un Gobierno todavía peor…

Quizá deba ir a la manifestación, pero a una manifestación encabezada por ciudadanos, ciudadanos trabajadores y ciudadanos que hayan perdido su trabajo, con una pancarta que diga: “No al empleo precario, a unos sindicatos peores y al recorte de derechos por parte del peor de los Gobiernos”.
Lo meditaré con la almohada.



Firmado:

Un ciudadano asqueado como tú